lunes, 2 de abril de 2012

CAPITULO 16


Solo nos acercábamos cuando Vicky le llamaba. Un día hice una apuesta, tenía que darle un abrazo a Ángelo y si se lo daba, ganaba 50 céntimos.
Como no me atrevía y Vicky quería dinero, le llamó y unas 10 personas se juntaron para ver si nos lo dábamos. Nos mirábamos a los ojos y nos sonreíamos mientras la gente gritaba:
-Venga, que es para hoy.
-Me voy a quedar con los 50 céntimos
Y mas cosas. De repente vi como el cuerpo de Ángelo se acercaba a mi con los brazos a punto de rodearme. Sin pensar, decidí abrazarle yo también. Nuestro primer abrazo. Fueron 2 segundos magníficos, no se podría describir el momentazo que viví. Al terminar el abrazo, él me miró algo tímido y se fue.
Me quedé en el sitio, mirándole mientras él se iba también mirándome. Cuando desapareció por la esquina, seguía en el mismo sitio y con cara de tonta. Vicky me dijo que mientras me daba el abrazo, tenía cara de drogada, y no me extraña, porque abrazarle fue como una droga, adicta y que volvía loca.
Quería mas abrazos suyos, y un beso y una caricia y por supuesto su compañía, pero no tenía el valor suficiente como para llamarle y quedarme con él.
Un día de finales de octubre, Ángelo me dijo que quedáramos cerca del cementerio para dar un paseo.
Yo decidí no ir porque me daba mucha vergüenza y darle plantón, pero por si acaso me lo encontraba, decidí llevarme un cubo de rubik para calmarme.
Fui directa al cementerio pero sin darme cuenta. De repente vi una zapatilla asomándose por una esquina. Era su zapatilla. Me cubrí la cara con mi pelo, agaché la cabeza y aceleré.
De repente él me llamó y tuve que pararme.
-Dafne, hola.
-Esto... ¡que sorpresa! Jajaja
Cruzamos la carretera y un coche por poco nos atropella. Yo estaba con mi cubo de rubik y el miraba al suelo. Él me preguntó por Vicky y le dije que estaba en Asturias con un amigo.
Como íbamos por la acera equivocada, tuvimos que cruzar otra vez la carretera, cosa que odio, porque estaba el paso de cebra al lado.
Fuimos a un parque solitario y con un solo banco y cutre. Allí estuvimos un cuarto de hora y sin hablar casi.
Después fuimos a otro parque y había una mujer con sus hijos discutiendo con su marido. Nosotros nos quedamos en ese parque a escuchar un poco su pelea pero nada más. Yo le acompañé un poco a su casa y me dijo que después iba a ir al parque, me dio un beso en la mejilla y se fue. Me quedé de piedra, sin habla, miré la hora y llegaba media hora tarde porque había quedado con una amiga. La llamé y me dijo que en 10 minutos bajaba al parque y mientras yo estaba en el parque se lo conté todo a Uceda y a un amigo que se llama Alvaro Sobrino, también llamado Sobrino.
Estaba muy ilusionada y daba brincos de alegría y cuando vino mi amiga se lo conté todo. Al cabo de 5 minutos vi a Ángelo subido en una portería mirándome continuamente. Mi amiga quería ir al campo porque unos amigos habían incendiado el campo e íbamos a ir a verlos. Me despedí con la mano de Ángelo y me fui. El campo estaba negro.



Porque fuiste mi primer amor y el primero no se olvida por eso te digo que te quiero y te querré toda la vida.

sábado, 24 de marzo de 2012

CAPITULO 15


En las fiestas, él se montó con Vicky y conmigo en una atracción mientras sonaba la cancion de danza kuduro.
Me prometí intentar arreglar el desastre del otro día a si que salí de mi casa dispuesta a hablarle y pedirle perdón.
Él me llamó y yo acudí sin rechistar ni huir, aunque me costó bastante. Cuando me puse delante de él, vi que todos mis amigos y amigas nos estaban observando desde un arbusto y a veces soltaban un silbido.
Como me tenían hasta las narices empecé a decir: quien no se valla de aquí le voy a meter una hostia, ¿entendido? nadie lo entendió y fui a por ellos, pero supe que hacía mal y volví con Ángelo. Solo dijimos :
-¿Que pesados, eh?
-Sí, luego voy a por ellos.
Ya esta, no hablamos más. Pero por lo menos me acerqué.
Llegó el día 23 y Ángelo me pidió salir por tuenti, y yo por fin le dije que sí. Ese día él tambien quería hablar conmigo pero como la última vez que estuvimos "hablando" hubo demasiado silencio, huí.
No quería novio, odiaba tener novio, a si que el día 25 corté con él, y me estuvo mirando toda la tarde con cara de tristeza.
El día 28, él me pidió salir otra vez y yo le dije que mis padres no me dejaban tener novio, pero él me dijo que lo llevaríamos en secreto. Le dije que sí.
El problema es que cuando se quería acercar para hablarme huía siempre.
En el instituto nos dirigíamos sonrisas cuando nos veíamos pero nunca nos hablábamos, hasta que un día Vicky, decidió llamarle para que me diera un beso en la mejilla. Nos costó media hora dárnoslo.
A veces le llamaba para un abrazo y tardábamos otra media hora y otras veces para un pico.
Él me decía por tuenti que no le importara que fuera tímida pero sabía perfectamente que no le gustaba nada. Así me pasé casi todo octubre, huyendo de él.





Que grandioso es poder encontrar en ti todo lo que cualquiera busca en mil personas. 

jueves, 22 de marzo de 2012

CAPITULO 14


Era muy feliz, en ningún momento paraba de sonreír y esos calambres que te dan en las mejillas cuando sonries demasiado me encantaban porque era una prueba de lo feliz que estaba.
Antes de que las atracciones abrieran, me fui un rato al parque con la camiseta de mi peña porque en las fiestas todos las llevábamos y me encontré a Ángelo como todos los días, cuando le veía de lejos con su bañador de los que llegan a las rodillas y sus camisetas (me las sabia de memoria) se me aceleraba el corazón y me quedaba embobada mirándole hasta que él se daba cuenta y yo giraba la cabeza para otro lado.
Por la noche, después de montarme en algunas atracciones, me fui a hablar un rato con mis amigas en un lugar mas apartado del ruido y de repente vi a Ángelo sentado y solo en un banco. Cuando pasé corriendo me dijo: ¡Dafne, corre! y se empezó a reir, no se porque no se me ocurrió sentarme con él a charlar un rato. No me di cuenta que fui una gilipollas hasta que llegué a mi casa, tenía una oportunidad tremenda para estar con él y la desaproveché.  En fin... todo el mundo comete errores.
Por la tarde del día siguiente él me quería dar la pulsera que me quería regalar, pero yo, no se por qué, me entró el pánico de la timidez y salí corriendo. ¿Por qué hice eso? Me estuve arrepintiendo durante mucho tiempo y ahora sigo arrepintiéndome, pero ya no se puede arreglar.
Al final, un amigo suyo me la dio y yo en bajito dije gracias. Me la puse al momento, y desde entonces, no me la he quitado. Mi pulsera se me había olvidado en mi casa a si que mañana se la daría. Mientras me arrepentía por haber huido, le intentaba pedir perdón con la mirada, pero no se si la pudo entender, aunque me sonrió y creo que me puse roja.



Del cielo cayó un enano con dos cartas en la mano, una para decirte te quiero y la otra es para decirte te amo. 

miércoles, 21 de marzo de 2012

CAPITULO 13


Al día siguiente hice lo mismo de todas las mañanas, desayunar, correr, ducha y deberes. Las mañanas no cambian nada, al contrario de las tardes, que cada día se volvían mejores.
Sobre las cinco de la tarde me fui a la piscina una hora para nadar un rato con Vicky y después nos fuimos a las fiestas del pueblo. Como todos los días, Álvaro Uceda nos daba dinero para montarnos en algo. El trato era: nosotras hablamos con la que te gusta para que salga contigo y tu nos pagas. Ese trato Vicky lo llevaba a raja tabla y a mi me daba un poco igual, pero por lo menos me montaba gratis a algo.
Pasó toda la tarde y a las nueve me encontré con mis amigas del verano y de lejos a Ángelo. Como mis amigas son muy cabronas, llamaron a Angelo para que hablara conmigo y yo huí de ahí.
Todas me empezaron a arrastrar y yo me resistía. Así estuvimos media hora aproximadamente hasta que me di cuenta de que estaba haciendo el ridiculo y que hablar con él no era para tanto. Pues si lo era.
-Daros un beso en la mejilla y despues un abrazo, luego uno en la boca y por último un te quiero.
Todo el rato nos presionaban a que habláramos, pero eramos demasiado timidos y solo nos dirigiamos miradas y sonrisas. Mis amigas me empujaban hacia él y yo las daba patadas, hasta que el cedió y me dio el beso en la mejilla y despues yo. Me encantó. Cuando le di el beso noté sus blanditos mofletes rozando mis labios y eso me tranquilizó.
Como habíamos tardado tanto en darnos un beso, mis amigas se hartaron y decidieron solo decirnos te quiero, que por cierto, me costó mucho decirlo, pero cuando él me dijo te quiero, seguramente me habría puesto roja, pues, notaba mi cabeza muy caliente. Por último, nos dejaron solos (por fin) para hablar. No lo hicimos. Estuvimos mirandonos casi media hora, pero para mi parecía un minuto. Así concluyó el día quince de septiembre, día en que Vicky vino de Argentina y yo hablé por primera vez en persona con Ángelo y el primer beso en la mejilla.



En la esquina de tu casa tres árboles plante, un te quiero, un te adoro y un nunca te olvidare. 

martes, 20 de marzo de 2012

CAPITULO 12

Me levanté llena de energía y salí a correr un poco por la mañana, después me duché y me conecté al tuenti. Vi que Ángelo me había etiquetado en cuatro fotos. En una salía él haciendo la forma de la L con la mano, otra en un corazón, otra salía yo y me puso: guapaa y en otra que salía con el fondo morado.
En la foto en la que salía un corazón y dentro él, no me gustó y me desetiqueté, ya que no me gustaba llamar la atención y que todo el mundo supiera que estoy con Ángelo (que todavía no lo estaba). Por desgracia vi que mis visitas subían y subían. Llegué a tener unas treinta visitas mas y muchos mensajes diciéndome que si estábamos saliendo y cuando iba por la calle la gente empezaba a gritarme: uui Ángelo. Me hartaba mucho pero me acabé acostumbrando.
Como la noche anterior, me fui a las fiestas y le vi a él mirándome y sonriéndome  a si que yo hice lo mismo.
Mi buen amigo Alvaro Uceda me pagó el pase para la atracción y mientras estaba ahí subida, Ángelo me miraba de lejos continuamente. Me sentía observada y algo incomoda pero si era por su mirada no me importaba. Como me acababa de comer un bocadillo, se me revolvió el estómago y por poco vomité. De repente me encontré a una amiga mía y juntas nos pusimos a espiar a Ángelo. Él cuando nos veía, se partía de risa y me saludaba con la mano mientras yo me escondía. Ese día no pasó nada más. Solo que cuando me conecté al tuenti vi un mensaje de Ángelo diciéndome que ayer cuando me vio por primera vez después de tanto tiempo, yo estaba gritando y sonriéndole y eso le encantaba. Nada mas.



El amor hace que la realidad sea mejor que los sueños