Solo nos acercábamos cuando Vicky le llamaba. Un día hice una apuesta, tenía que darle un abrazo a Ángelo y si se lo daba, ganaba 50 céntimos.
Como no me atrevía y Vicky quería dinero, le llamó y unas 10 personas se juntaron para ver si nos lo dábamos. Nos mirábamos a los ojos y nos sonreíamos mientras la gente gritaba:
-Venga, que es para hoy.
-Me voy a quedar con los 50 céntimos
Y mas cosas. De repente vi como el cuerpo de Ángelo se acercaba a mi con los brazos a punto de rodearme. Sin pensar, decidí abrazarle yo también. Nuestro primer abrazo. Fueron 2 segundos magníficos, no se podría describir el momentazo que viví. Al terminar el abrazo, él me miró algo tímido y se fue.
Me quedé en el sitio, mirándole mientras él se iba también mirándome. Cuando desapareció por la esquina, seguía en el mismo sitio y con cara de tonta. Vicky me dijo que mientras me daba el abrazo, tenía cara de drogada, y no me extraña, porque abrazarle fue como una droga, adicta y que volvía loca.
Quería mas abrazos suyos, y un beso y una caricia y por supuesto su compañía, pero no tenía el valor suficiente como para llamarle y quedarme con él.
Un día de finales de octubre, Ángelo me dijo que quedáramos cerca del cementerio para dar un paseo.
Yo decidí no ir porque me daba mucha vergüenza y darle plantón, pero por si acaso me lo encontraba, decidí llevarme un cubo de rubik para calmarme.
Fui directa al cementerio pero sin darme cuenta. De repente vi una zapatilla asomándose por una esquina. Era su zapatilla. Me cubrí la cara con mi pelo, agaché la cabeza y aceleré.
De repente él me llamó y tuve que pararme.
-Dafne, hola.
-Esto... ¡que sorpresa! Jajaja
Cruzamos la carretera y un coche por poco nos atropella. Yo estaba con mi cubo de rubik y el miraba al suelo. Él me preguntó por Vicky y le dije que estaba en Asturias con un amigo.
Como íbamos por la acera equivocada, tuvimos que cruzar otra vez la carretera, cosa que odio, porque estaba el paso de cebra al lado.
Fuimos a un parque solitario y con un solo banco y cutre. Allí estuvimos un cuarto de hora y sin hablar casi.
Después fuimos a otro parque y había una mujer con sus hijos discutiendo con su marido. Nosotros nos quedamos en ese parque a escuchar un poco su pelea pero nada más. Yo le acompañé un poco a su casa y me dijo que después iba a ir al parque, me dio un beso en la mejilla y se fue. Me quedé de piedra, sin habla, miré la hora y llegaba media hora tarde porque había quedado con una amiga. La llamé y me dijo que en 10 minutos bajaba al parque y mientras yo estaba en el parque se lo conté todo a Uceda y a un amigo que se llama Alvaro Sobrino, también llamado Sobrino.
Estaba muy ilusionada y daba brincos de alegría y cuando vino mi amiga se lo conté todo. Al cabo de 5 minutos vi a Ángelo subido en una portería mirándome continuamente. Mi amiga quería ir al campo porque unos amigos habían incendiado el campo e íbamos a ir a verlos. Me despedí con la mano de Ángelo y me fui. El campo estaba negro.
Porque fuiste mi primer amor y el primero no se olvida por eso te digo que te quiero y te querré toda la vida.




